Castell de Santueri
Mallorca

Itinerario

Actualmente el recorrido consta de 11 puntos, identificados mediante las letras A hasta la K. 

A medida que la investigación arqueológica que se va a llevar a cabo proporcione más datos, se irá actualizando la información, incorporando nuevos elementos de interés.

 


 A. Acceso, Puerta Tronera y Cuerpo de Guardia

  • El recorrido hasta el interior del Castillo de Santueri se realiza a través de dos tramos: el primero de ellos está compuesto por dos muros perpendiculares, con una serie de aspilleras (aberturas largas y estrechas practicadas en los muros para disparar) y líneas de piedra alineadas mediante Opus Spicatum, antigua técnica constructiva de origen romano, llamada así por ser en forma de espiga de trigo, muy usada en época medieval cristiana e islámica. Este tramo finaliza en un arco de medio punto provisto de una reja; tras su paso, nos introducimos en el segundo. 
  • En el segundo tramo, a la izquierda, podemos ver más aspilleras y al frente, la magnífica Torre del Homenaje; a la derecha encontramos los restos de la primera muralla, también con sus aspilleras,  llegando hasta la fachada principal y la puerta tronera del castillo. Nótese como las aspilleras fueron orientadas estratégicamente para cubrir con arcos o ballestas las probables zonas de ataque. Se cree que el primer tramo estaría cerrado formando una torre. Esta zona fue consolidada y reconstruida en 2011.
  • En la fachada principal, mirando hacia arriba, se pueden observar los restos del matacán, uno de los elementos defensivos más importantes del recinto, que consistía en una estructura en forma de parapeto, probablemente de piedra, o quizá de madera, sustentada sobre ménsulas separadas entre sí. Los espacios entre las ménsulas eran aprovechados para atacar al enemigo, con piedras o líquidos, una vez éste se encontraba al pie de la muralla y no se podía conseguir con otros sistemas defensivos. Es más, la serie de ménsulas en el muro de la fachada que se conservan parece indicar la existencia de todo un matacán corrido en esta zona que continuaba en el exterior de la torre circular. El material exacto del que estaba hecho (piedra, madera, o ambos) no está claro.
  • La puerta tronera que da acceso al interior del castillo está compuesta por dos arcos, uno posterior de medio punto -también restaurado en el año 2011-, y uno anterior, de tipología apuntada, que actúa en la parte superior como un parapeto. Juntos crean una variante de matacán llamada puerta buhedera, ya que como se observa al levantar la vista, el espacio vacío que hay entre ambos arcos servía para defender verticalmente el acceso a la puerta de entrada al castillo. 
  • Atravesados los arcos de la entrada nos encontramos con un vestíbulo cubierto con una bóveda de cañón que da paso al interior del castillo. A su izquierda se sitúa una estancia que podría corresponder con el cuerpo de guardia que controlaría el acceso al recinto. Se accede a la estancia a través de un arco de medio punto y un portal adintelado.
 

B. Torre del Homenaje 

Desde este punto se accede a la Torre de Armas o Torre del Homenaje. Se trata de la torre más alta del castillo, es de planta circular y tiene un diámetro exterior de 6,10 m y una altura de unos 15 m.

Construida en los años 1316-1317, se sitúa entre los lienzos de las murallas y descansa directamente sobre la roca. Tiene una entrada característica, hecha de piedra tallada, con una realización del umbral muy interesante; se pueden observar todavía los sistemas de anclaje y cierre de la puerta, en concreto los cuatro quicios (piezas con un ojo en las que entraban los ejes sobre los que giraba una puerta de dos hojas). 

El interior de la torre nos permite descubrir su composición primitiva en tres cuerpos, con las marcas de los diferentes pisos: dos sobre la rasante actual (con un diámetro interior de 4 m), otro subterráneo (de 3 m de diámetro) (quizás empleado como mazmorra), nueve aspilleras de 1,20 m de altura (para que entrara luz y para disparar), y arriba, la cúpula  de casquete esférico, de magnífica factura. Las fuentes históricas documentan numerosas obras de restauración realizadas en la torre. Así, en 1329, se añadió el matacán que recorre el exterior y, posteriormente, en 1489, se realizó la cúpula —restaurada en 2011—, que sustituyó a la anterior cubierta, una azotea  del año 1452, ya que "había caído, estaba en gran peligro y gran ruina". Además de la cúpula, se restauró en 2011 un lateral de un cuerpo de la torre, en muy mal estado. 

Algunas fuentes hablan de un escudo que estaría situado en la clave de esta cúpula, que la cerraría totalmente, y que recordaría la enseña de Nuño Sanç, Conde del Rosellón y la Cerdaña, caballero que acompañó a su sobrino Jaime I en la conquista de Mallorca en 1229, y que fue propietario del castillo hasta su muerte en 1241. Se cree que en origen, la última planta estaría destinada al vigía o al responsable del castillo, ya que podría conectar, a través de un acceso, con el adarve o paso de guardia de las murallas a las que se adosa.

Exteriormente es muy similar a la torre Leonina del Vaticano (siglo VIII) de Roma, y posiblemente la Torre del Homenaje sirvió de modelo para las torres prediales que a partir del siglo XVI se construyeron en Felanitx entre el castillo y el litoral. 

La tradición oral habla de que en Santueri, hacia 1459,  y concretamente en esta torre, permaneció el Príncipe Carlos de Viana —hijo de Juan II de Navarra, y hermano del futuro rey de Aragón, Fernando el Católico—, desterrado en Mallorca por orden de su padre. A partir de esta tradición, junto con documentos, algunos defienden de forma vehemente la hipótesis de que Carlos de Viana fue el padre de Cristóbal Colón, el Descubridor del Nuevo Mundo, fruto de una relación con una joven de Felanitx llamada Margalida Colom.

 


C. Muralla norte con paso de guardia

La muralla Norte, coronada por 25 almenas, está formada por dos tramos de muro longitudinales y uno transversal que cierra el recinto en esta vertiente. Los muros, de doble paramento con relleno, presentan numerosas líneas de construcción realizadas en Opus Spicatum y sobre ellas y delante de las almenas se puede observar el paso de guardia o adarve, que recorre los dos primeros tramos de muros. 

Esta zona, pendiente de realizar excavaciones arqueológicas, presenta abundantes restos de paredes, e incluso una ventana en el muro transversal de la muralla que, posiblemente, pertenecería a alguna de las numerosas estancias de las que hablan las fuentes ─pero que no se han conservado─, como podría ser la capilla. A la derecha de esta habitación se puede apreciar una rotura en el muro que presenta un zócalo marcando una posible zona de paso, aunque se desconoce su función.

 


D. Horno y cámara del Castellano

En esta zona se pueden observar diferentes elementos:

  • En primer término, adosado a la muralla y de forma circular, encontramos los restos de un horno de leña. Aunque se presenta deteriorado, se puede apreciar su construcción en piedra, y restos de argamasa y cerámica en su interior. La ausencia de un estudio arqueológico dificulta establecer su origen, aunque podría tratarse de uno de los pocos ejemplos de horno medieval conservados en la isla. En las fuentes, desde 1321, se cita un horno de pan cuya última reparación se realizó en 1542. Consta documentalmente que el horno estaba dentro de una casa, bajo techo. Este elemento estaba destinado a la gestión de los alimentos de la tropa, por lo que no sería de extrañar que se encontrase próximo a las dependencias de la cocina, aunque estas no se han conservado.
  • Seguidamente, se puede observar la zona conocida como “cámara del Castellano”, personaje muy importante en la historia del castillo, ya que cumplía las funciones de gobernador o encargado. Esta estancia, adosada al lienzo de la muralla, conserva los restos de una bóveda que data de 1465, numerosas aspilleras y el hueco del matacán que conecta con la puerta buhedera. Es precisamente en esta zona, en la que ahora observamos un vacío en la muralla, donde hasta mediados del siglo XIX se situaba un escudo que presidía la entrada al castillo. Desgraciadamente se desconocen sus causas y fecha de desaparición, así como los motivos que en él se representarían.
 

E. Aljibe principal

El agua es un recurso escaso y limitado estacionalmente en regiones, como Mallorca, que se caracterizan por tener un clima de tipo mediterráneo, muy seco y caluroso en los meses de verano. Este hecho lleva a crear importantes obras de captación y almacenaje, tanto de las aguas superficiales como subterráneas.

El castillo de Santueri es un claro reflejo de esta situación, ya que cuenta con una importante red hidráulica formada por un pozo, canales y acequias y, al menos, 6 aljibes que permitían recoger y almacenar suficiente agua para momentos de asedio o sequía.

Sus técnicas constructivas no permiten datar el origen de este sistema hidráulico, por lo que se desconoce si podría ser islámico o haberse desarrollado, posteriormente, en época medieval. En el caso de este aljibe, se trata de una estructura impermeabilizada de planta rectangular de 16 m de largo y 4,40 m de ancho. Presenta una cubierta abovedada de 5,20 m de alto, soportada por tres arcos fajones de tipología ligeramente apuntada de los que actualmente se conservan dos. Este elemento recibía el agua a través de una acequia de piedra, conectada con la red hidráulica del castillo.  

 


 F. Lienzo de muralla sur-oeste y torres caballeras

El lienzo de muralla sur-oeste (a), de casi 17 m de longitud, sirve de unión entre el tramo de la fachada principal y las dos torres caballeras de planta cuadrangular. Desgraciadamente, ha perdido todas las almenas y el paso de guardia está muy deteriorado. El mal estado de conservación que presentaba, motivó una intervención de consolidación de todo el forrado exterior en el año 1969. 

  • La primera de las torres Caballeras (b), tiene una altura exterior de más de 12 m, mientras que en el interior del castillo no llega a los 6 m. Sus muros de piedra calcárea presentan unas medidas exteriores de 3,4 m x 3,6 m y un grosor de 0,8 m. Arquitectónicamente, responde a una construcción robusta que presenta algunos detalles constructivos muy bien trabajados, como son las esquinas exteriores, realizados con sillares de arenisca, la cara interior de la torre, forrada también con sillares de arenisca y los dos vanos de acceso, situados en el piso de entrada y el piso superior, con jambas y dinteles cuidadosamente tratados. En su interior, existirían tres plantas: una bajo el nivel rasante, otra coincidiendo con el nivel actual y una tercera  a más altura. Actualmente, se pueden observar los modillones inseridos en el muro que soportarían los voladizos del tercer piso. 
  • La segunda torre caballera (c), unida a la anterior por un lienzo de muralla (d) de unos 14 m en los que descansa el aljibe principal (e), presenta únicamente tres caras de similar factura que la anterior. En ellas se puede apreciar los restos de dos aspilleras. La altura externa es de casi 6 m. Recientemente, en 2011, la muralla y las torres, especialmente la torre (c), fueron objeto de una importante operación de reparación.

Algunos autores han querido ver en las formas cuadradas de estas torres un origen islámico, aunque la falta de información no nos permite confirmar este dato. 

 

G. Estancia con aljibes adosados.

Conjunto formado por tres elementos: una estancia  deteriorada (a) y dos aljibes (b) y (c) adosados a la pared posterior.

  • La estancia (a), de 18,70 m de largo y una anchura de 6 m, realizada en piedra calcárea con presencia de la técnica de Opus Spicatum, cuenta con tres aberturas en la pared que miran al exterior del recinto. La cubierta, que no se conserva, sería a una vertiente. La habitación presenta un estado deteriorado, lo que impide conocer su función original, aunque seguramente estaría destinada al almacenamiento de alimentos o al resguardo de la tropa. Este elemento ha sido intervenido de manera importante durante la restauración del 2010-2011.
  • Los dos aljibes adosados (b) y (c) en el tramo posterior, formarían parte del ya citado sistema hidráulico del castillo. Están construidos con piedra sin tallar, unida por argamasa y muy seguramente conectarían mediante conducciones con un tercer aljibe situado por encima de ellos. De esta manera se podrían aprovechar los sobrantes de agua en caso de que existiesen.
 

 

H: Muralla Este, cantera

El lienzo de la muralla Este, se encuentra deteriorado y pendiente de ser intervenido en futuras actuaciones. Está formado por cuatro tramos que suman una longitud total de 26,50 m y, en su factura, realizada en piedra calcárea como la mayoría del resto del conjunto, se puede apreciar alguna hilada de Opus Spicatum.

No muy lejos de los restos de la muralla encontramos una pequeña cantera de piedra calcárea de tipo inclinada, en la que se pueden observar las trazas de la extracción manual de la materia prima utilizada para la construcción de parte del castillo. Normalmente, las piedras duras y menos estéticas eran usadas como mampuestos en los muros y zócalos, mientras que la piedra más blanda y fácil de tallar era utilizada en la sillería de portadas, esquinas, ventanales, dovelas, etc. Así, por ejemplo, e 1329, en el Archivo del Real Patrimonio (Palma) se da cuenta de que un tal Planajor, cantero, empleó 41 días para extraer de la cantera las losas y los canecillos que debían servir para el matacán de la torre redonda (del Homenaje) y el que existe en la muralla de la fachada.

 

  

 

I. Lienzo de muralla, Aljibe y Terraza Inferior

En esta zona se pueden apreciar una serie de elementos como son los restos muy deteriorados de un aljibe, una plataforma inferior y los restos de un tramo de muralla. 

El aljibe es uno de los seis elementos documentados que forman parte del sistema hidráulico que abastecería a los habitantes del castillo. Se encuentra semienterrado, y presenta una cubierta de bóveda de arista y unos muros que delimitan un espacio de 8,50 m de longitud por 4,80 m de ancho. El muro lateral izquierdo (a) se encuentra enterrado respecto al nivel actual del suelo, mientras  que el muro derecho (b) sirve como muro de contención de una plataforma inferior (c) que conecta con los restos de un tramo de muralla (d).

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